El fútbol masculino es el deporte con mayor hegemonía en Latinoamérica. Esta característica implica tener a su disposición recursos económicos, infraestructura y, por supuesto, visibilidad en los diversos medios de comunicación a través de las variadas formas modernas en que ellos se manifiestan. Los otros deportes quedan relegados a un segundo plano, pero no solo los otros deportes, sino también el fútbol. ¿Pero cómo así, si acabas de decir que es el más visibilizado?
Sí, es que aquí cambia quién lo practica: cuando son mujeres, el fútbol deja de tener tanta importancia.
Y esa cuestión de visibilidad de las mujeres cuando están jugando fútbol (como también pasa en otros deportes, pero aquí estamos hablando de fútbol, ¿vale?), solo adquiere sentido cuando analizas qué es lo que se muestra diariamente en la televisión, en los diferentes periódicos y por qué se hace.
Los medios de comunicación se encargan de ofrecer con mayor ímpetu los espectáculos que más lucro generan, porque, como en todo círculo vicioso, una cosa depende de otra.
Entonces, si este tipo de fútbol es el que genera más interés en la mayoría de la población, ese debe ser mostrado, porque a través de él se puede generar más y más dinero, por medio de diversas estrategias comerciales y publicitarias. Una de las estrategias es la forma como el deporte es mostrado a los televidentes y lectores. Todo un drama de sufrimiento, de alegría, de incertidumbre, todo un espectáculo que genera múltiples pasiones y hasta crea y refuerza identidades.
De la misma manera, nadie nace sintiendo interés por el fútbol, pero ¿cómo escapar de él, si está presente en diversas instancias sociales y es uno de los espectáculos que cuenta con los mejores avances tecnológicos de telecomunicaciones para ser transmitido? Así, el círculo vicioso continúa.
Lo extraño es que de las mujeres que practican fútbol hablan muy poco, solo las mencionan en casos extraordinarios, la mayoría de las veces haciendo alusión a su belleza física y a la forma como ellas conservan su feminidad hegemónica (o sea, la impuesta socialmente).
Por otro lado, existe el fútbol sala, un deporte que no tiene tanta visibilidad en Latinoamérica, ni la inversión económica que tiene el fútbol masculino espectacularizado, mucho menos el mercado y el público. Pero aun así, muchos de los jugadores de fútbol comenzaron jugando fútbol sala, y es un deporte que se practica en la cotidianidad más que el mismo fútbol, tal vez por la facilidad para encontrar escenarios aptos para su desarrollo. De todas formas, cuando los medios hablan del fútbol sala, en la mayoría de los casos lo hacen sobre el masculino.
Sin embargo, sucedió un hecho histórico relacionado con la visibilidad del fútbol sala practicado por mujeres: por primera vez, aparecieron jugadoras como protagonistas en los diferentes periódicos de internet y hasta en la televisión; Chile, Colombia, Brasil, Argentina, Guatemala, México, etc. Es más, creo que por haber sido publicado en Fox Sports, esta noticia trascendió las barreras del continente. ¡Qué bueno!, por fin el fútbol sala femenino está adquiriendo la publicidad y la importancia que merece. ¡Yuhuu!, la igualdad sea bienvenida.
Solo que no. La alegría no puede ser tanta, porque no se publicaron goles, no se publicaron resultados, no se publicaron jugadoras destacadas por su talento técnico-táctico, no se publicaron campeonatos que están siendo realizados.
Algunos diarios titularon esta noticia de la siguiente manera:
– «Cargó a las rivales y le respondieron con una patada en la cabeza» (El Clarín)
– «Criminal patada en la cabeza de un partido de futsal» (La Capital)
– «Jugadora no aguanta el talento de rival y le propina brutal patada en la cabeza» (24horas)
– «La brutal patada de una jugadora para frenar a su rival» (Infobae)
– «Cansada de los lujos de su rival… ¡le pateó la cabeza!» (Foxsportla)
– «Mira la patada de una jugadora harta de los lujos de su rival» (El Comercio)
– «La violenta patada en el futsal femenino brasileño» (adnradio)
– «Patada brutal a rival en fútbol femenino de Brasil» (Bluradio).
La noticia realmente apareció en muchos diarios y noticieros, porque la agresión fue muy impactante, tanto, que se consideró un hecho que merecía ser visibilizado. No quiero opinar sobre la patada; lo cierto es que ese tipo de comportamientos no pueden ser tolerados en ningún espacio social. Me atrevo a pensar que por unos centímetros más, estaríamos hablando de una tragedia dentro del fútbol sala femenino. ¿Exageración? No, posibilidad.
Lo que me hizo escribir este post fue reflexionar sobre cuándo y en qué condiciones los medios de comunicación creen que vale la pena publicar una noticia cuando esta tiene relación con el fútbol sala o el fútbol femenino.
Deben existir actos que se alejen de la normalidad de un partido para que este goce de interés y sea divulgado. O, por otro lado, aspectos relacionados a los atributos físicos de las jugadoras. Es decir, debe haber sensualidad, belleza o violencia de parte de las jugadoras, para que genere interés y ellas sean mostradas ante la sociedad como jugadoras de fútbol o de fútbol sala.
¿Por qué es tan difícil para los medios de comunicación asumir la responsabilidad de igualdad de género y visibilizar el fútbol practicado por mujeres, lo que produciría paulatinamente representaciones sociales que normalicen esta modalidad en ellas?
Lo considero difícil en una sociedad como la nuestra en la que se destaca el capital y el lucro por encima de esos valores que un@s cuant@s loc@s se la pasan exigiendo y hasta dedican su vida entera a ello, como igualdad, justicia, libertad, etc.
No obstante, hasta ahora, espero que llegue el día en el que las mujeres que practican fútbol y fútbol sala sean visibilizadas de la misma forma en que esta noticia lo fue. Que sean mencionadas por el hecho de estar participando, en donde muestren sus goles y gambetas. De esa forma, poco a poco, se sensibilizará esa parte de la sociedad que se resiste a pensar que el fútbol o el fútbol sala es un deporte que puede ser practicado por mujeres.
– «¡Miren la gambeta de la jugadora Luciana, espectacular!»
– «En video, Marcela hizo el gol de la fecha y aumenta su cuenta personal.»
– «Paulina demuestra por qué es considerada la mejor pivot del campeonato; miren su hat-trick en la última jornada.»
– «Mañana el superclásico: Las guerreras vs. Las maestras; quien gane liderará el campeonato.»
– «Carolina puede ser contratada para jugar en uno de los mejores clubes de fútbol en España.»
– «¡Con este son 100! La jugadora Margarita anota su gol número 100 de su carrera.»
– «Miren los nuevos guayos de Nike, que usará la jugadora Paulina en esta temporada.»
Algunos ven las cosas como son y se preguntan ¿por qué? Yo veo las cosas como no han sido nunca y me pregunto ¿por qué no? George Bernard Shaw
Obs: Estamos en el año 2024, es un placer decirles que esto último se hizo realidad.