Sobre Shakira y ​otros demonios.

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14 de julio de ​2014

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Yo era una de aquellas personas que no gustaban de Shakira. Cada vez que ella aparecía en los medios de comunicación, mis ​expresiones eran inconformistas y en algunas ocasiones comentaba cosas como «ella no es colombiana», «¿cuál Shakira? ¿La ​española?», o hasta llegué a pensar que, si ella pudiera nacer de nuevo, cambiaría su nacionalidad.

El caso es que ahora, viviendo en el exterior a causa de mis estudios, he aprendido a ver y apreciar a Shakira de una forma ​diferente —no hipócrita— que hasta me sorprende. Estoy completamente segura de que, si no hubiera salido del país, todavía ​tendría cierto descontento con la cantante. Pero viajar y conocer otros países no solo me ha permitido ampliar la visión del ​mundo, ser más tolerante y respetuosa hacia otras culturas, sino también amar la propia. Desconocía el sentido de pertenencia ​que tenía hacia mi país hasta que salí de él. Pero, ¿Cómo fue que llegué a cambiar mi punto de vista sobre Shakira?


Cuando llegas a otro país, tu identidad principal es la nacionalidad. Por lo que, cada vez que alguien te presenta, dice tu nombre ​y, por ende, tu nacionalidad: «Mira, te presento a Claudia». Luego viene la cuña… «es colombiana». Siempre, por lo menos en mi ​caso, cada vez que conozco a alguien se hace la aclaración: es colombiana. O, caso contrario, desde que dices «es un placer», las ​personas reconocen que no eres de allí. Esto es especialmente cierto cuando es un país con un idioma diferente al nativo, en mi ​caso, portugués brasileño, que tiene un acento bien marcado. Entonces, cuando mencionas Colombia, nunca sabes cuál es el ​imaginario social que esa persona tiene del país. Tal vez, porque a veces ni tú mismo tienes el mejor de los conceptos (cosa que ​cambia con el tiempo). Por ende, cuando dices que eres de Colombia, esa otra persona siempre va a pensar en tu país y va a ​tratar de contextualizarse e intentará entender algo sobre esa cultura para hacerse una referencia de ti y de con quién habla. ​Esa persona tendrá en su esquema mental algunas características sobre lo que ha escuchado de tu país o, en tal caso, si ya lo ​conoce, sentir cierta admiración y contar su experiencia.



El caso es que, cuando yo decía «soy de Colombia» o ​cuando me presentaban como colombiana, las personas ​siempre decían algo sobre el país. Mi temor era que ​dijeran: «ah, Pablo Escobar» o «claro, las FARC», cosa ​que no se dio. Aunque la mayoría de esas personas ​conocieran que tuvimos —o tenemos— ese tipo de ​conflictos, ellos me decían con cierta admiración: «¡Ah ​claro, de donde es Shakira!», algo que me hacía sacar ​pecho y responder con alegría que estaban en lo cierto, ​que sí era de donde Shakira, que había nacido en el ​mismo país que ella. Por lo que acompañaba ese orgullo ​con otros famosos, y algo muy pero muy importante, ​decía que tenemos uno de los mejores cafés del mundo.


Fue posteriormente, de manera lenta y progresiva, que pude reflexionar que Shakira, aquella que odiaba —y que aún muchos ​odian por uno u otro motivo—, es una de las personas que, a través de su talento, le ha mostrado al mundo la cara buena de ​Colombia, el lado bonito del talento, del éxito, el lado pacífico de nuestro país.


star en la Copa Mundial Brasil 2014 y ver que en los estadios y en las «Fan Fest» siempre sonaba la canción «La La La», que las ​personas se emocionaban cantando y bailando, y ver el video de Shakira en donde sale corriendo con la bandera de Colombia, me ​hizo sentir esa cosa rara, esa vaina extraña de «gracias, Shakira». Ahora, con nuestro futbolista estrella James Rodríguez y con la ​gran campaña de la Selección Colombia Masculina de Fútbol, el mundo tiene un referente más sobre nuestro país, un referente ​bueno, de paz, de talento, de éxito, y eso es lo más importante.


Es tan importante cuando sales al exterior y dices «soy colombiana» que ya no te vean con esos imaginarios negativos de ​narcotráfico, guerra y violencia, sino que te feliciten por esas personas que, a través de su buena presentación ante el mundo, te ​están presentando a ti también donde quiera que te encuentres.